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¿La gente "CORRECTA" o la organización "CORRECTA"?


¿Cuál es el factor más importante para el éxito en la economía basada en el conocimiento que existe en la actualidad, al menos de acuerdo con algunas personas de los medios de comunicación y muchos consultores? ¡Atraer y retener gente magnífica! McKinsey & Company, la gran compañía global de consultoría, ha llamado a esto "la guerra por el talento". La compañía sostiene que "el talento superior será la principal fuente futura de ventaja competitiva".


"En la nueva economía, la competencia es global, el capital es abundante, las ideas se desarrollan en forma rápida y de bajo costo y la gente está dispuesta a cambiar de trabajo con frecuencia. En ese tipo de ambiente lo único que importa es el talento. El talento triunfa. Este descubrimiento ha conducido a más énfasis en la selección -ahora existe una gran cantidad de libros respecto a la contratación correcta- más énfasis en el reclutamiento eficaz, tal como usar la Internet para generar más solicitantes de puestos y mayor énfasis en la retención, por ejemplo, a través de un mejor pago, mejores condiciones de trabajo y más beneficios.

En primera instancia, está lógica parece imperativa. Vivimos en un mundo en el que el conocimiento, más bien que el capital físico, es cada vez más importante. Por lo tanto, necesitamos personas inteligentes que puedan hacer grandes cosas -aumentar la productividad y crear nuevos productos y servicios- y hacerlo cada vez con mayor rapidez. Por consiguiente, necesitamos gente magnífica. Todo parece muy sensato.

Sin embargo, no concordamos con la premisa básica. Desde luego, las compañías que quieren triunfar necesitan gente magnífica y el reclutamiento, la selección y la retención son obviamente importantes. No obstante, las compañías necesitan algo más que es aún más importante y con frecuencia más difícil de obtener: culturas y sistemas en los que estas personas magníficas puedan realmente utilizar sus talentos y, mejor aún, prácticas gerenciales que produzcan resultados extraordinarios para casi todas las personas. El desafortunado hecho matemático es que solo el 10% de la gente va a estar en el 10% superior. Por tanto, las compañías deben escoger. Todas pueden buscar el mismo talento supuesto, o bien, pueden hacer algo aún más útil y mucho más difícil de copiar: crear una organización que ayude a hacer posible que la gente regular se desempeñe como si estuviera en el 10% superior.